Por Lic. Nadia Shapiro:
En los deportes de resistencia, la alimentación ocupa un lugar tan importante como el propio entrenamiento físico. Sin embargo, todavía es muy común encontrar deportistas que intentan replicar exactamente las mismas estrategias nutricionales que utilizan otros atletas, creyendo que eso automáticamente les permitirá mejorar el rendimiento. La realidad es muy distinta: en nutrición deportiva no existen recetas universales, porque cada cuerpo responde de manera diferente.

Desde la mirada profesional y también desde la experiencia como deportista, la Licenciada Nadia Shapiro remarca que la clave está en la personalización. Cada atleta tiene hábitos, gustos, tolerancias digestivas, objetivos y necesidades completamente particulares. Esto se vuelve todavía más importante en personas que conviven con patologías digestivas o alimentarias como gastritis, celiaquía, intolerancias o alergias, donde una estrategia mal aplicada puede terminar afectando no solamente el rendimiento, sino también la salud.

Dentro de disciplinas como el ciclismo, running, trail running o natación, el uso de geles deportivos y suplementos energéticos se ha vuelto una práctica habitual. Pero no todos los organismos logran tolerarlos de la misma manera. Muchos deportistas presentan inflamación, dolor abdominal, náuseas o malestar gastrointestinal durante competencias largas, obligando a replantear completamente la estrategia alimentaria. Allí aparece el verdadero trabajo nutricional: encontrar qué alimentos puede incorporar cada atleta de forma segura, efectiva y sostenible.






