El Comité Olímpico dio a conocer los tiempos mínimos que deberán alcanzar los nadadores para clasificar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La ventana oficial de clasificación se abrirá el 1 de marzo de 2027 y se cerrará el 18 de junio de 2028, período en el que los atletas deberán lograr las marcas exigidas en cada prueba y distancia.

Durante ese lapso, la competencia internacional será determinante para el camino olímpico. El calendario incluirá torneos de máxima exigencia que servirán como oportunidades clave para alcanzar los registros necesarios, en un contexto de alto nivel y fuerte presión competitiva.
Entre los eventos más relevantes se destacan el Mundial de Natación de Budapest 2027, las distintas etapas de Copas del Mundo y los Juegos Panamericanos Lima 2027. Estas competencias no solo permitirán buscar las marcas, sino también medir el rendimiento frente a la élite mundial.

Los tiempos clasificatorios serán definidos por World Aquatics y solo quienes los consigan dentro del período estipulado podrán aspirar a un lugar en la cita olímpica. Así, comienza una nueva etapa de planificación y preparación para los seleccionados nacionales, con el objetivo de llegar en óptimas condiciones a Los Ángeles 2028.
Argentina y su historia olímpica en la natación

La natación argentina dejó una huella destacada en la historia de los Juegos Olímpicos con un total de tres medallas. El primer gran logro llegó en Ámsterdam 1928, cuando Alberto Zorrilla se consagró campeón olímpico en los 400 metros estilo libre, marcando un hito inolvidable para el deporte nacional.
El segundo podio se produjo en Berlín 1936 y tuvo un valor histórico adicional. Jeanette Campbell obtuvo la medalla de plata en los 100 metros estilo libre, convirtiéndose en la primera mujer argentina en alcanzar una medalla olímpica y abriendo un camino fundamental para el deporte femenino del país.
La tercera y última medalla hasta el momento llegó en Atenas 2004, cuando Georgina Bardach consiguió el bronce en los 400 metros combinados. Su actuación reafirmó la presencia argentina en la élite olímpica de la natación y renovó el legado histórico iniciado décadas atrás.





