El handball masculino de Club Galicia atraviesa un gran presente en la competencia local y ya proyecta nuevos desafíos a nivel nacional. Con Jonatan Insaurralde al frente de las divisionales mayores y juveniles, el equipo se mantiene invicto en el Torneo Apertura y se prepara para disputar el certamen nacional de Interligas.
En diálogo con El Fuego Deportivo, Insaurralde contó cómo vive esta nueva etapa como entrenador, luego de haber sido jugador del plantel de Primera hasta la temporada pasada.
“Yo jugaba hasta el año pasado con los chicos, era parte del equipo de Primera de mayores y este año me hice cargo de ellos y también de los juveniles”, comentó.

El entrenador explicó que varios juveniles ya entrenan junto al plantel superior, mientras otros continúan su proceso formativo bajo la conducción del profesor Javier Lorenzo.
Actualmente, Galicia transita un gran momento en la liga local. El equipo se mantiene invicto y tiene prácticamente asegurada su clasificación a la final del Torneo Apertura, prevista para el 14 de junio.
“Queremos mantenernos invictos y cerrar esta primera parte de la liga de la misma manera”, expresó Insaurralde.
El plantel combina experiencia y juventud, con jugadores de trayectoria, juveniles que comienzan a afianzarse y otros que regresaron al club para sumarse al proyecto.
Además del presente local, el gran objetivo está puesto en el torneo nacional de Interligas, que se disputará en julio en Buenos Aires, con sedes en Salto, Colón y Junín. El certamen también otorgará una clasificación a un torneo internacional en Brasil, previsto para diciembre.

“Nos estamos preparando para ese torneo nacional. Tenemos varios refuerzos, se sumaron chicos de Río Grande y también jugadores que estaban en Buenos Aires y Córdoba, pero que son del club. Esperamos que nos vaya de la mejor manera”, afirmó.
Galicia deberá afrontar este desafío con una baja importante: la lesión de Mateo Torales, central del equipo y considerado por Insaurralde como uno de los mejores jugadores de la provincia.
“Es una baja importante, pero por suerte tenemos chicos bien entrenados para suplir su ausencia”, señaló.
Finalmente, el entrenador habló sobre el desafío personal de pasar de compañero a conductor del grupo.
“Muchos son amigos de toda la vida y a veces se hace difícil separar las cosas, aunque también facilita la comunicación. Los chicos entendieron desde un principio el mensaje. Yo les pedí que se tomen esto con seriedad, porque el club se merece estar donde está y también demostrar que tenemos nivel para competir fuera de Tierra del Fuego”, concluyó.





