Con alrededor de 35 participantes entre todas las modalidades, el pasado domingo se disputó una nueva edición del Krund Salvaje Invernal, una de las competencias más tradicionales del calendario de deportes de invierno de Tierra del Fuego. En la prueba principal de 12 kilómetros, los triunfos quedaron en manos de David Alarcón, representante del BIM 4, entre los caballeros, y Elba Morán, en la clasificación general femenina.

Las condiciones particulares que presentó este invierno, caracterizadas por la escasa acumulación de nieve y las bajas temperaturas, obligaron a la organización a modificar el formato habitual de la prueba. Finalmente se desarrolló un recorrido de 12 kilómetros en modalidad trail running, con largada y llegada en el Centro Haruwen, dejando sin efecto los recorridos más extensos desde Lago Escondido y las modalidades de esquí de travesía, esquí de fondo y raquetas de nieve, habituales en otras ediciones.
El circuito volvió a exigir al máximo a los competidores. La mayor parte del trazado se desarrolló campo traviesa sobre una huella apenas consolidada, obligando a los corredores a atravesar turbales, ríos congelados, sectores con nieve acumulada por el viento y terrenos muy cambiantes, en una jornada donde el esfuerzo físico y la camaradería montañera fueron los grandes protagonistas. Además, esta sexta edición marcó un hecho inédito con la incorporación de una modalidad interfuerzas destinada exclusivamente a integrantes de instituciones de seguridad.

Durante la premiación también se entregó la Copa Challenger Karenna, un reconocimiento al esfuerzo y la perseverancia de la mujer en esta competencia, que en esta oportunidad fue para Gisela Mair, quien se convirtió en la participante con mayor cantidad de ediciones invernales completadas de manera individual. La organización también agradeció el acompañamiento de Gendarmería Nacional, BIM 4, Bomberos Voluntarios 2 de Abril, el Centro Haruwen y todos los colaboradores que hicieron posible una nueva edición del evento.
Un clásico que merece crecer
Más allá de los resultados deportivos, el Krund Salvaje Invernal se ha consolidado como uno de los eventos históricos de los deportes de invierno fueguinos. Durante seis ediciones ha mantenido viva una propuesta diferente, que combina trail running, montaña y naturaleza en algunos de los escenarios más imponentes de la provincia, convirtiéndose en una cita tradicional para quienes disfrutan de la aventura al aire libre.
Sin embargo, la convocatoria vuelve a dejar un desafío para toda la comunidad deportiva. Un evento de estas características merece una participación mucho mayor y un respaldo más amplio por parte de los propios deportistas de Tierra del Fuego. Mantener vigente una competencia de invierno demanda un enorme esfuerzo organizativo, logístico y económico, por lo que el acompañamiento de los atletas resulta fundamental para garantizar su continuidad.

La realidad de los deportistas fueguinos indica que competir fuera de la provincia implica afrontar costos muy elevados en pasajes aéreos, alojamiento, alimentación e inscripciones. Para muchos, esas erogaciones hacen prácticamente imposible participar con frecuencia en carreras nacionales o internacionales. En ese contexto, disponer de competencias de gran nivel organizativo dentro de Tierra del Fuego representa una oportunidad que debería ser valorada y aprovechada.
No es casualidad que corredores de distintas regiones del país destaquen permanentemente el privilegio que significa competir en escenarios como los que ofrece la provincia. Bosques, turbales, montañas, ríos congelados, nieve y paisajes prácticamente únicos convierten a Tierra del Fuego en un destino que muchos atletas sueñan con conocer. Incluso, numerosos deportistas de otras provincias consideran que los fueguinos son privilegiados por poder contar con este tipo de competencias en un entorno natural excepcional, sin necesidad de recorrer cientos o miles de kilómetros para vivir una experiencia de este nivel.

Por ello, apoyar las competencias provinciales no solo significa acompañar a quienes las organizan. También implica fortalecer el deporte fueguino, promover el turismo deportivo y asegurar que las futuras generaciones continúen disfrutando de un calendario de eventos de calidad. El Krund Salvaje Invernal ya es parte de la historia del deporte de Tierra del Fuego; ahora el desafío es que toda la comunidad deportiva lo acompañe para que siga creciendo y escribiendo nuevas páginas en los inviernos fueguinos.





