Cómo descubre la NBA a los jóvenes talentos del mundo

0
219
El director de Operaciones Internacionales de Básquetbol de la NBA habló con Clarín sobre los programas y los campus en los que reclutan a los mejores del mundo. Como el argentino Leandro Bolmaro, con grandes chances de ser elegido en el draft de octubre.
Leandro Bolmaro se encamina al próximo draft de la NBA, pero no es un desconocido para la mejor liga de básquetbol del mundo. Precisamente por el seguimiento que le han hecho muchos buscadores de talentos es que tiene buenas chances de ser elegido en la primera ronda de la ceremonia que se llevará a cabo l 16 de octubre, si todo marcha como está previsto.

Cómo descubre la NBA a los jóvenes talentos del mundo

Mucho tiene que ver la NBA en ese conocimiento que las franquicias tienen del argentino. Y es algo que se fortalecerá a medida que pasen los años, porque la liga tiene programas jóvenes que apuntan los cañones al talento fuera de los Estados Unidos.
Al Básquetbol Sin Fronteras (BSF), un evento que tiene más de 20 años, para el que son convocados los mejores prospectos del mundo, se le agregaron en estas últimas temporadas el Jr. NBA y las Academias NBA, que pasaron a ser fundamentales en la búsqueda y desarrollo de cracks.
“El tiempo de los jugadores internacionales ya llegó. El juego es global. Si miramos los premios individuales de la temporada pasada, tenés a Giannis (Antetokounmpo, griego) como MVP; Luka (Doncic, esloveno) como Novato del Año; Pascal Siakam (camerunés) como Jugador de Mayor Progreso. La presencia internacional está acá para quedarse”, le asegura a Clarín Christopher Ebersole, director de Operaciones Internacionales de Básquetbol de la NBA.
El ejecutivo es la cabeza de un departamento que, explica, “cubre casi todo lo que respecta al crecimiento del básquetbol internacionalmente”. Y detalle: “Una parte clave de este área es el apoyo a los jugadores internacionales y el otro es el básquetbol juvenil internacional. Mi foco está en esto último”.

Victoria Gauna, Lucía Operto y Sofía Acevedo participaron en 2019 de una Academia NBA Latinoamérica. (Foto: CABB)
Victoria Gauna, Lucía Operto y Sofía Acevedo participaron en 2019 de una Academia NBA Latinoamérica. (Foto: CABB)
El Jr. NBA es un programa participativo para chicos de 5 a 12 años, destinado a clubes u organizaciones. En Argentina, a través de un vínculo con la Confederación Argentina de Básquetbol​, se puso en marcha en 2016 y es clave porque permitió empezar a saldar una deuda histórica en el país: la llegada del básquetbol a los colegios. Está destinado a chicos y chicas de 11 y 12 años que no estén federados.
Volviendo a lo macro, las Academias, que comenzaron a funcionar en octubre de 2016, son una red de centros de entrenamiento de elite en distintas partes del mundo: hoy existen en Australia, China (donde hay dos), México, India y Senegal.
Ambos proyectos, grafica Ebersole, conforman una plataforma de desarrollo en forma de pirámide. “El camino ideal para un futuro jugador sería arrancar con el Jr. NBA, ser identificado por los reclutadores, evaluar su crecimiento y una vez que lleguen a un nivel de BSF o una Academia, ya los tengamos conocidos y hayamos creado un vínculo con ellos”, explica.
Leandro Bolmaro, en el Básquetbol Sin Fronteras de América. (Foto: La Nueva)
Leandro Bolmaro, en el Básquetbol Sin Fronteras de América. (Foto: La Nueva)
Claro que para que eso suceda, hay que encontrar a los pichones de cracks. ¿Y cómo se hace? “Tenemos el compromiso de encontrar a los mejores del mundo, sean de donde sean, pero es un objetivo muy grande -reconoce el director de Operaciones Internacionales-. Por eso involucra mucha gente. Tenemos un staff en Estados Unidos que supervisa los procesos, pero además incluye a nuestras oficinas regionales, con gente que va a ver jugadores; a las federaciones nacionales, con las que tenemos relación; incluso a FIBA World”.
Entre los staffs propios más los vínculos que han tejido durante años con entrenadores locales y los propios scouts que cada franquicia tiene por sí misma, hay una red que intenta que no se escape ninguna futura estrella.
Argentina ha tenido casos como los de Bolmaro, que pasó con éxito por dos Básquetbol Sin Fronteras, pero también tuvo sus integrantes de Academias, como Francisco Farabello y Francisco Cáffaro, que pasaron por la sede de Australia y están hoy en Estados Unidos jugando para las universidades Texas Christian y Virginia, respectivamente.
Por supuesto, son experiencias distintas: mientras el BSF dura cuatro días, las Academias trabajan con los jugadores durante todo el año. ¿Cómo se resuelve eso? “Lo que intentamos hacer es tomar lo que trabajamos en las academias y destilarlo para esos campus. Que sean un crash course”, dice Ebersole. Esas dos palabras se refieren a cursos rápidos que tocan las bases más importantes de un determinado tema en poco tiempo.
“No se limita al desarrollo de habilidades, sino que es integral- agrega el ejecutivo-. Traemos jugadores, entrenadores que comparten sus sabidurías y experiencias también sobre lo que es el afuera de la cancha, hablando con ellos sobre el liderazgo, la transición del exterior a Estados Unidos o de la escuela al profesionalismo, que es lo que los chicos sueñan”.

Cómo descubre la NBA a los jóvenes talentos del mundo - Clarín

Para el jugador, los beneficios de la infraestructura de una organización como la NBA están claros. ¿Qué se lleva la liga, en tanto?
“Lo primero que destaco es hacer crecer al juego internacionalmente -asegura Ebersole-, porque en cualquier país el jugador puede tener el camino claro para lo que podría ser su potencial carrera. Es progresivo, no hay saltos. Una organización así, a la NBA le permite crear nuevas generaciones de jugadores y de fans. Y para los equipos es muy importante porque, gracias a estos programas, pueden ver a los mejores talentos, todos juntos en el mismo campo compitiendo mano a mano. Y los que se destacan podés imaginar que van a llegar porque estamos hablando de una elite de alto nivel”.
Decía Ebersole que los internacionales ya pisan fuerte en la liga y es cierto. Para él, es la muestra definitiva de que la NBA va por el camino correcto. “Para mi departamento, es un orgullo tener un pedacito de responsabilidad en el ecosistema que creó las oportunidades para que esto sucediera. Siakam, Joel Embiid o Marc Gasol han sido todos campers del BSF. Ver que las oportunidades que se les dieron desde la NBA permitieron que tengan las carreras que tienen es muy reconfortante”.
Fuente Clarín.

DEJANOS TU COMENTARIO